Respiracion

Beneficios de la Respiración Profunda

La psicología científica prescribe a sus pacientes ejercicios de respiración profunda para ayudar a quienes sufren de Ansiedad, Depression y Panic Attack.

¿Porque como creyentes nos interesa llevar a cabo Ejercicios de Respiración profunda?

Porque en primer lugar nos ayuda en el área física pues puede ayudarnos a eliminar toxinas de manera más eficaz e incluso a combatir el dolor gracias a la liberación de endorfinas y en segundo lugar nos va a permitir practicar mucho mejor la presencia de Dios meditando en su Palabra.

La ciencia nos informa (conforme a estudios realizados por Mark Krasnov [entre otros] professor investigador de la Universidad de Stanford USA ) que la respiración profunda y lenta confiere calma y bienestar a la persona que la practica de forma regular.

Este tipo de respiración se enseña en el budismo e hinduismo, pero en el caso de ellos está asociado con sus prácticas religiosas. Sin embargo, cabe destacarse que en occidente no se le ha dado demasiada importancia.

Así, que son muy pocas las veces que nos detenemos siquiera a pensar «cómo respiramos».

Ahora bien, como dato interesante es importante saber que científicos de la Universidad de Stanford han elaborado un interesante estudio donde se demuestra cómo nos puede beneficiar este tipo de respiración.

El Dr. Krasnow, bioquímico y director de este trabajo, nos explica incluso que se ha identificado un pequeño grupo de neuronas que median entre este tipo de respiración, la relajación, la atención e incluso la eficacia para regular las emociones y reducir la ansiedad.

Estamos, sin duda, ante una estrategia sencilla y accesible que todos deberíamos practicar. Basta solo con abrir la boca y respirar profundamente, con calma y de forma pausada.

¿Ya lo estás haciendo? ¡Estupendo! A continuación te explicamos de qué manera te puede beneficiar.

Respiración profunda para regular el estrés y la ansiedad

La respiración es una acción que llevamos a cabo de forma involuntaria. Inhalamos oxígeno para obtener y crear energía a nivel celular.

Después, exhalamos dióxido de carbono, ese subproducto resultante de la respiración celular.

Este proceso casi mágico nos beneficia de forma notable siempre que se lleve a cabo de forma pausada, rítmica y profunda.

  • Sin embargo, algo que la mayoría ha experimentado alguna vez es que, cuando nos asustamos o cuando sentimos pánico, nuestra respiración se vuelve entrecortada y muy rápida: ese proceso antes señalado se rompe y se altera provocando que el corazón «se dispare»
  • Por su parte, la respiración profunda tiene la capacidad de regular el sistema nervioso parasimpático para estimular un estado de relajación: el corazón entra en calma, como la mente.

Al aportar a nuestro cuerpo oxígeno de forma más pausada, constante y regular, nuestros músculos dejan también de estar tensados.

Es entonces cuando el sistema simpático, por su parte, deja de enviar sus picos elevados de cortisol y adrenalina a nuestro cuerpo.

Todo nuestro cuerpo y nuestra mente entra en un estado de calma muy adecuado.

Eliminamos toxinas

Este dato es interesante: nuestros cuerpos están diseñados para liberar gran parte de sus toxinas a través de la respiración.

  • El dióxido de carbono es un residuo tóxico natural que proviene de los procesos metabólicos de nuestro cuerpo y que, por tanto, debe ser expulsado de forma regular.
  • Sin embargo, cuando nuestros pulmones están acostumbrados a llevar a cabo respiraciones rápidas, no llegamos a expulsar del todo esos elementos de desecho.

Sería muy conveniente que tomáramos conciencia de ello, y que, al menos durante 2 o 3 veces por día, dedicáramos al menos 10 minutos a respirar de forma profunda solo por estos beneficios.

Disminuimos la sensación de dolor

Algo que hacemos muchas veces de forma casi inconsciente cuando sentimos dolor es contener la respiración.

Es un mecanismo natural de nuestro cerebro cuando recibimos un golpe, un impacto, cuando somos heridos…

Sin embargo, y en caso de padecer dolores crónicos y regulares debido a la artritis, lupus o fibromialgia, nos irá muy bien hacer esto mismo.

Prueba a contener la respiración unos segundos y respirar de forma profunda y pausada.

De este modo, liberaremos endorfinas, esos analgésicos naturales del cuerpo.

Nos ayudará a mejorar nuestra postura

Algo tan fácil como practicar la respiración profunda desde hoy mismo nos permitirá mejorar nuestro esquema corporal y, sobre todo, el eje espalda-cuello.

Al llenar nuestros pulmones de aire logramos estimular la columna vertebral para colocarla en una postura más armónica, equilibrada y correcta.

Estimulamos el sistema linfático

El es parte esencial del sistema inmunitario del cuerpo y esta compuesto por una compleja red de vasos linfáticos, tejidos, órganos y ganglios que cumplen gran cantidad de funciones.

Una de ellas, la que lleva a cabo el líquido linfático, es liberar de nuestro organismo los restos de las células muertas y otros desechos.

La respiración profunda nos ayudará a conseguirlo, al permitir que la linfa fluya de modo adecuado.

Cuida de nuestro corazón

Algo que es interesante saber también es que el ejercicio aeróbico (cardio) utiliza la grasa como energía, mientras que el ejercicio anaeróbico (entrenamiento de fuerza) utiliza la glucosa como energía.

Sin embargo, si cada día nos acostumbramos a practicar el «ejercicio» de la respiración profunda, estaremos llevando a cabo una fabulosa rutina de cardio.

Esta mejorará nuestra salud cardiovascular y nos ayudará a quemar células de grasa.

Mejoramos la digestión

La respiración profunda mejora nuestra digestión. ¿Adivinas de qué manera?

  • Aportamos a nuestro cuerpo más oxígeno y de forma más regular, se lo suministramos también a los órganos digestivos para que trabajen de forma más eficiente.
  • Además, aumentamos el flujo sanguíneo y estimulamos a su vez la acción intestinal.
  • Regula el sistema nervioso, de ese modo nos sentimos más calmados y la digestión se lleva a cabo de forma tranquila y eficiente.

¡Incluso absorbemos mejor los nutrientes!

No hay duda que existen excelentes beneficios físicos de practicar la respiración profunda.

Pero es muy posible que nunca nos hayamos detenido a pensar ¿Respiro de forma correcta? ¿Recibe mi organismo el oxígeno del modo más adecuado?

Esta es una buena oportunidad para conocer ejercicios que nos ayudarán a aprender a respirar correctamente. Y también, a tomar conciencia de los beneficios que esto trae para nuestra salud.

Estos ejercicios no estan relacionados en absolute a ninguna práctica religiosa oriental sino que como se ha probado científicamente son importantes para la salud.

Emociones y respiración

“Dime cómo respiras y te diré cómo vives” nos dice M. Ángels Farreny coach española.

Esta ilustrativa frase nos indica que nuestras emociones, pensamientos y acciones están basados en la respiración.

Una buena gestión emocional y funcionamiento adecuado de nuestros órganos depende de una correcta oxigenación. Así lo indica la autora de la cita mencionada; entrenadora personal de respiración y liderazgo.

Cabe mencionar, que el ritmo y estilo de vida de las sociedades actuales provocan que nuestra respiración sea rápida e incompleta. Solo llegamos a aprovechar una pequeña parte de nuestra capacidad pulmonar. Esto dificulta los procesos metabólicos y el correcto estado de los tejidos de nuestro organismo.

Proceso respiratorio

Para entender la importancia de aprender a respirares útil tener una idea más certera de cómo es en sí el proceso respiratorio Ver Video

Respiración diafragmática

Se ha demostrado científicamente que el mejor tipo de respiración existente es la diafragmática. Es capaz de calmar nuestra respiración y aliviar tensiones. Relaja los músculos y fomenta la concentración. Y además, purifica el sistema respiratorio al expulsar el aire viciado de los pulmones, oxigenando los glóbulos sanguíneos.

De hecho, como lo explica el Dr. Artour Rakhimov (Educador de Salud Alternativa), la respiración diafragmática es necesaria 24/7 para la oxigenación ideal de la sangre arterial.

Aprender a respirar de esta manera puede convertirse en un excelente hábito.

Mejor por la nariz

Primer consejo: la respiración empieza por la nariz, nunca por la boca. ¿Y eso por qué? Sencillamente porque la nariz es la encargada de limpiar, filtrar, humedecer y acondicionar el aire. De forma que este penetre en buenas condiciones por nuestras vías respiratorias.

Ejercicios para aprender a respirar correctamente (Ver dibujos en el PDF)

  • Nos situamos de pie o sentados, con la columna recta, derecha, y respirando siempre por las fosas nasales.
  • Inhalamos primero a través de la nariz llenando la parte inferior de los pulmones. Así es como conseguimos la indispensable colaboración del diafragma contando hasta 4.
  • Cuando este desciende, notaremos como se va hinchando poco a poco el abdomen. También se elevan las costillas, el esternón y el pecho.
  • Una vez finalizada la inhalación vamos a intentar retener el aire contando hasta 7.
  • Luego, exhalamos muy despacio metiendo poco a poco el abdomen, expulsando todo el aire contando hasta 8.

Si repetimos estas sencillas instrucciones a diario, notaremos como al final esta forma de respiración ocurrirá de forma casi automática sin que lo notemos.

Podemos intentar practicar un ejercicio ante un espejo, colocando una mano sobre el abdomen y otra sobre el tórax. De manera que podamos ver y sentir los movimientos. cuando ya estamos seguros de que podemos hacer la respiración entonces es allí donde declaramos en nuestra mente el versículo bíblico que queremos que se haga realidad en nuestra vida.

De acuerdo con la Clínica Mayo, hay suficiente evidencia de que respirar de manera profunda e intencional puede calmar y regular el sistema nervioso autónomo, que recula funciones involuntarias del cuerpo como la temperatura.

Respirar adecuadamente puede disminuir la presión arterial y proporcionar una sensación de calma casi inmediata.

Ejercicios de Oración Dirigida para el Ataque de Pánico:

Para calmar la Ansiedad de inmediato y el Ataque de Pánico:

1. Enseguida distraer la mente con los ojos cerrados focalizando la atención en el Señor [como quieras imaginarlo]

2. Comienza a realizar suavemente la respiración profunda, mientras agradeces a Cristo por tu Salvación.

3. Mientras focalizas en Cristo y haces la respiración (como se indica arriba) es importante que trates de sentir que ese agradecimiento comienza a emanar desde tu corazón hacia Jesús.

(focalizando en el Señor, si te vienen pensamientos, ignóralos y suavemente vuelve tu atención al Señor y a manifestarle tu agradecimiento por tu salvación profundamente).

En 5 minutos el ataque ha pasado!!!!!!!!!!!